El sordomudo
Jesús, caminando por tierras gentiles, se encontró con “un sordo que no podía hablar”, (Mc 7, 31 ss). Es obvio, si nació sordo nunca ha podido imitar los sonidos para hablar. Es el ser humano en total incomunicación. Claro, ya hoy en día hay remedios; no en aquellos tiempos. Y el suceso acontece con un gentil, indigno para un regalo de
Por P. Jorge Ambert S.J. · 6 de julio de 2026


























































