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El Visitante de Puerto Rico

Cientos de fieles se consagran al Inmaculado Corazón de María

En un ambiente de profunda oración y recogimiento, cientos de fieles participaron en la Santa Misa de Consagración al Inmaculado Corazón de María celebrada en la Parroquia San Juan Evangelista de Torrimar, en Guaynabo.

Cientos de fieles se consagran al Inmaculado Corazón de María
Luis Enrique RamosPor Luis Enrique Ramos14 de julio de 2026 · 3 min de lectura

En un ambiente de profunda oración y recogimiento, cientos de fieles participaron en la Santa Misa de Consagración al Inmaculado Corazón de María celebrada en la Parroquia San Juan Evangelista de Torrimar, en Guaynabo. La Eucaristía, presidida por el P. Walter Gómez, reunió a personas de distintas comunidades que, tras un camino de preparación espiritual de 33 días, realizaron su entrega a la Santísima Virgen mediante una solemne oración de consagración.

La predicación estuvo a cargo del P. Rodolfo Vega, T.C., de Nuestra Señora de los Dolores (Amigonianos), quien exhortó a los presentes a comprender que la verdadera devoción mariana no consiste únicamente en expresar sentimientos de afecto hacia la Virgen, sino en asumir un auténtico compromiso de conversión y de seguimiento de Jesucristo, a ejemplo de María.

La celebración coincidió con el marco del 45.º aniversario de las apariciones de Medjugorje, acontecimiento que ha inspirado a millones de personas alrededor del mundo a profundizar en la oración, la reconciliación y la conversión del corazón.

Durante más de un mes, los participantes se prepararon espiritualmente mediante un itinerario de reflexiones y oración. María del Mar Ortiz estuvo a cargo del envío diario de las meditaciones en formato de audio durante los 33 días de preparación, permitiendo que los participantes vivieran este camino de manera constante y en comunidad, aun desde sus hogares.

El momento culminante de la celebración llegó cuando los fieles pronunciaron juntos la oración de consagración, mediante la cual pusieron toda su vida bajo el amparo del Inmaculado Corazón de María. En ella expresaron su deseo de dejarse conducir por la Virgen hacia Cristo y de vivir con mayor fidelidad el Evangelio.

La oración recoge un profundo compromiso espiritual al expresar: “Con este acto de consagración me comprometo a realizar la conversión interior requerida por el Evangelio. Quiero librarme de todo apego a mí mismo… para estar como Tú, disponible para hacer la voluntad del Padre.” Asimismo, invita a renovar la vida cristiana mediante la oración, la penitencia, la participación fervorosa en la Eucaristía y el apostolado, haciendo de la caridad, la humildad y la misericordia el distintivo de quienes se consagran.

El texto recuerda que la consagración no es un acto aislado ni una meta alcanzada, sino el comienzo de un camino de mayor entrega a Dios. Los fieles prometen ser testigos de Cristo en medio del mundo, renovar las promesas bautismales y ofrecer a Dios, por medio de María, el pasado, el presente y el futuro de sus vidas.

La organización de la celebración estuvo coordinada por Frances Dupprey, quien se encargó de los preparativos en la parroquia y de promover ampliamente la convocatoria para que el mayor número posible de personas pudiera participar de esta experiencia de fe.

Dupprey explicó que esta iniciativa forma parte de un esfuerzo continuo de evangelización y espiritualidad mariana que se desarrolla durante todo el año. Junto a María del Mar Ortiz también coordinan distintas actividades de oración dirigidas a fortalecer la vida espiritual de los fieles.

Entre ellas destacan los tradicionales Rosarios del Morro, una iniciativa que reúne a numerosos devotos para orar por Puerto Rico, por la Iglesia y por la paz del mundo. Asimismo, invitaron a toda la comunidad a participar cada lunes a las 5:30 p.m. en el rezo del Santo Rosario en la Parroquia San Juan Evangelista de Torrimar, espacio abierto a todas las personas que deseen profundizar en su relación con Cristo por medio de la oración mariana.

La multitudinaria participación en esta celebración puso de manifiesto el creciente deseo de muchos católicos de fortalecer su vida espiritual y de encontrar en María un modelo de discípula fiel. Siguiendo su ejemplo de obediencia y confianza absoluta en Dios, los consagrados renovaron su propósito de vivir el Evangelio con mayor autenticidad y de convertirse en instrumentos de esperanza y de paz en medio de la sociedad.

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