Brillantes pero crueles: la otra calificación que nadie quiere ver
¿Empatía hacia los agresores? Pablo era el orgullo del colegio, promedio perfecto y becas a la vista. Había, sin embargo, otra «habilidad» que nadie evaluaba. Cada mañana esperaba cruzarse con Mario para hacerle bromas hirientes sobre su cuerpo, hacer memes con sus fotos y compartirlas. Mario dejó la cafetería. Luego dejó de hablar en clase.
Por P. Samuel Velasquez · 6 de octubre de 2026








