¿Por qué la Eucaristía está en el centro de nuestra fe?
La Eucaristía es «fuente y culmen de toda la vida cristiana», enseña el Catecismo de la Iglesia Católica en su número 1324.

La Eucaristía es «fuente y culmen de toda la vida cristiana», enseña el Catecismo de la Iglesia Católica en su número 1324. Esta afirmación explica el lugar central que ocupa este sacramento: en él encontramos a Cristo mismo, nuestra Pascua.
Llamarla fuente nos ayuda a comprender que de ella se alimenta la vida cristiana. Reconocerla como culmen significa que hacia ella se orienta toda la vida de la Iglesia. El Catecismo señala que los demás sacramentos, los ministerios eclesiales y las obras de apostolado están unidos a la Eucaristía y dirigidos hacia ella.
La oración, el servicio y la misión evangelizadora encuentran así su relación con la celebración eucarística. En el centro de toda esta vida está Jesús, que se entrega a su Iglesia.
Conocer esta enseñanza nos invita a valorar más profundamente la Misa y a reconocer en la Eucaristía el encuentro con Aquel que sostiene nuestra fe.
Fuente: Catecismo de la Iglesia Católica, n.º 1324.
