Letras del Alma
Ya había calculado sus perdones, según la interpretación literal de 490 veces, es decir: 70 por 7. Según el saldo de su contabilidad moral, se le habían agotado las reservas de compasión.
Ya había calculado sus perdones, según la interpretación literal de 490 veces, es decir: 70 por 7. Según el saldo de su contabilidad moral, se le habían agotado las reservas de compasión. Pero la gente seguía ofendiendo a diestro y siniestro. Y él también claudicaba de vez en cuando. Luego entendió que “el amor es paciente y bondadoso; no tiene envidia, ni orgullo ni jactancia. No es grosero, ni egoísta; no se irrita ni lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que encuentra su alegría en la verdad.
Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo aguanta”. Es, como el amor, infinito.
Aníbal Colón Rosado
Para El Visitante
