La Eucaristía: un anticipo de la vida eterna
La celebración eucarística abre nuestra mirada a la vida eterna. El número 1326 del Catecismo de la Iglesia Católica enseña que, al celebrarla, nos unimos ya a la liturgia del cielo y anticipamos la plenitud en la que Dios será todo en…

La celebración eucarística abre nuestra mirada a la vida eterna. El número 1326 del Catecismo de la Iglesia Católica enseña que, al celebrarla, nos unimos ya a la liturgia del cielo y anticipamos la plenitud en la que Dios será todo en todos.
Esta enseñanza nos ayuda a descubrir que la Misa tiene una dimensión que supera lo que podemos ver. La comunidad reunida en el templo participa de una celebración que la une al cielo y la orienta hacia la vida plena con Dios.
La palabra «anticipamos» expresa una esperanza que comienza a hacerse presente en nuestro caminar. Mientras aguardamos la vida eterna, la celebración eucarística nos permite participar, desde ahora, de aquello que esperamos alcanzar en plenitud.
Reconocer esta realidad nos invita a vivir la Misa con mayor recogimiento y esperanza. Cada celebración es una oportunidad para levantar la mirada hacia Dios y recordar hacia dónde se dirige nuestra vida de fe.
En este tercer «Jueves eucarístico», El Visitante invita a profundizar en esta enseñanza: al celebrar la Eucaristía, nuestra peregrinación en la tierra se abre a la liturgia del cielo.
Fuente: Catecismo de la Iglesia Católica, n.º 1326.
