Saltar al contenido
El Visitante de Puerto Rico

CIDREÑOS CELEBRAN A SU PATRONA

Cidra, 16 de julio de 2024: Con fervor enérgico el pueblo fiel de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen tuvo una serie de celebraciones para festejar a su patrona y protectora.

CIDREÑOS CELEBRAN A SU PATRONA
Enrique I. López LópezPor Enrique I. López López29 de julio de 2024 · 4 min de lectura

Cidra, 16 de julio de 2024: Con fervor enérgico el pueblo fiel de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen tuvo una serie de celebraciones para festejar a su patrona y protectora. Así el pueblo de la paloma sabanera y de la eterna primavera detuvo su tránsito en el lago, las calles y el casco urbano con una procesión y fiesta para llegar al templo parroquial a la solemne Eucaristía.

Desde tempranas horas, un nutrido grupo de fieles llegaron al Club de Pesca de Cidra para los preparativos de la procesión por el lago con la patrona de los pescadores. Al filo de las 5:00 de la tarde comenzó el rosario y zarpó la embarcación dignamente engalanada con la imagen de la Virgen del Carmen bajo la custodia del P. Ricardo Santín Flores, párroco. La lancha fue seguida por una veintena de lanchas. ¡Que viva la virgen del Carmen!, ¡que viva nuestra patrona! y ¡que viva la patrona de los pescadores! Estos fueron los vítores que se escucharon por las orillas laguneras.

Un momento de fe inesperado fue cuando la procesión se acercó al puente de la Carr.172 y fieles esperaban a la imagen de la Virgen para lanzarle una lluvia de flores y pétalos en la tarde nublada con luna. El Visitante pudo capturar los momentos gracias al capitán Joel Mercado y su embarcación.

Al rededor de las 6:00 de la tarde, la procesión terrestre dio inicio con devoción, alegría, pancartas, banderas, rosarios en mano y la manifestación abierta de la fe para bendecir las calles cidreñas que en los últimos tiempos han registrado actos violentos. De la Avenida del Jíbaro pasaron a la Carr. 172, pero a la altura de la entrada al casco urbano se incorporaron a la procesión los vegigantes, los sanqueros, las Batuteras y su Banda de la Liga Atlética de Juncos, las reinas y reyes de Cidra. En resumen: un pueblo en fiesta por su patrona se apoderó del casco urbano cidreño. La imagen de la Virgen, con sus flores y su lancha, peregrinó por su pueblo y llegó a la plaza pública donde la multitud se aglomeró para un breve programa de fe, arte y cultura.

A eso de las 7:00 de la noche la multitud ingresó al templo parroquial para la fiesta eucarística y acción de gracias a Dios, presidida por el Padre Ricardo, junto a sacerdotes, diáconos, religiosas, cofradas y cofrades, cidreños y fieles de pueblos limítrofes. Pero antes de comenzar, la imagen de la Virgen dejó la barca y sus costaleros pescadores la ingresaron al templo remozado y recién pintado de marrón, crema y dorado como si fuera el manto de ella. Fueron los humildes pescadores y cofrades quienes la coronaron y custodiaron para luego posicionarla en su lugar privilegiado.

Al inicio de la Misa, la intención del día quedó resumida por el párroco que al inicio dijo que “si la madre está en la calle, el pueblo se paraliza”. La asamblea inmersa en la liturgia cantó a todo pulmón el gloria y las demás partes de la misa.

Luego de catequizar sobre las Sagradas Escrituras leídas en la liturgia, Padre Ricardo explicó el origen de la Virgen del Carmen en el Monte Carmelo de Tierra Santa. Mientras, fieles atentos abarrotaron el recinto interior y áreas aledañas al templo.

“En este pueblo de Cidra, en esta plaza, en esta iglesia, estamos anunciando que el reino de Dios está cerca de nosotros. Esta celebración, esta liturgia es una imagen del reino de Dios”, precisó Padre Ricardo. A continuación, la predica formativa del párroco energizó a un pueblo de fiesta.

“Esa mujer, la que le ha dicho sí a Dios, la que camina por los campos y valles porque ha ido a casa de su prima Isabel. La que tiene que salir corriendo a Egipto porque es una migrante con su hijo para salvar al niño. Una mujer fuerte, como nuestras madres que dan y anuncian una vida nueva, que creen en el amor, que aman intensamente. ¡Esas son nuestras madres, nuestras mujeres, las que cargan este pueblo y este país, que trabajan de sol a sol, las que tienen esta iglesia de pie! ¡Porque si deciden retirarse nos morimos los hombres! Por eso hoy nosotros agradecemos que la Virgen dijo que sí. San Pablo lo dice con toda autoridad, nacido de una mujer. ¡Que no nació de un palo, que nació de una mujer y esa mujer tiene nombre, se llama María!”.

Al finalizar la Santa Misa, continuó la fiesta de pueblo con música, compartir, comida típica, la quema del cuadro y los fuegos artificiales.

Enrique I. López López

e.lopez@elvisitantepr.com

X: @Enrique_LopezEV

Newsletter

Recibe una lectura serena de la semana

Noticias, editoriales y formación católica seleccionadas por la redacción, directo a tu correo.

Donativos

Apoya la misión de la prensa católica en Puerto Rico

Tu aportación sostiene cobertura responsable, formación editorial, presencia en las diócesis y herramientas digitales para servir mejor al país.