Decima: 50 años de la Diócesis de Mayagüez
Mi diócesis se levanta con la cruz como estandarte, porque amar también es darse mientras la esperanza canta. El pueblo no se levanta si la verdad es herida; la Iglesia, firme y unida, sale a anunciar al Señor con la fuerza del amor que…

Mi diócesis se levanta
con la cruz como estandarte,
porque amar también es darse
mientras la esperanza canta.
El pueblo no se levanta
si la verdad es herida;
la Iglesia, firme y unida,
sale a anunciar al Señor
con la fuerza del amor
que vence toda caída.
Que resuenen nuestros suelos
la llamada del cristiano,
con el corazón humano
y la mirada en el cielo;
no será jamás consuelo
callar ante la injusticia;
si la verdad nos auspicia,
marcharemos con honor,
defendiendo al Salvador,
la libertad y justicia.
Por Jesucristo luchamos,
Rey eterno y Redentor,
que en la cruz con santo amor
nos redimió a los humanos.
Lucharemos como hermanos
por su Reino y la verdad;
iremos con humildad,
sin temor a la tormenta,
pues la fe nos alimenta
por caminos de unidad.
Por el Papa y su enseñanza,
por la Iglesia universal,
por el bien espiritual
que sostiene la esperanza.
Lucharemos con templanza,
sin tibieza y sin olvido;
hasta el último latido
sea una entrega sin medida,
defendiendo en esta vida
a Aquel que nos ha redimido.
Por la patria que queremos,
por su historia y su destino,
que la luz del Dios divino
guíe siempre lo que hacemos.
Como Iglesia caminemos
sin temor a la opresión,
con coraje y convicción:
Mayagüez, tierra creyente,
que sea tu voz permanente
lucha por la redención.
Decima por Mons. Ángel Luis Ríos Matos
