Saltar al contenido
El Visitante de Puerto Rico

¿Dónde refugiarte?

Te sientes inseguro, lleno de sospechas en este mundo donde reinan la arbitrariedad, la traición, el desconcierto. Ya no confías en nadie. Tienes miedo y te aíslas.

¿Dónde refugiarte?
Aníbal Colón de la VegaPor Aníbal Colón de la Vega15 de septiembre de 2015 · 2 min de lectura

Te sientes inseguro, lleno de sospechas en este mundo donde reinan la arbitrariedad, la traición, el desconcierto. Ya no confías en nadie. Tienes miedo y te aíslas. Crees que cada vez que pasa alguien, recibirás un golpe, un insulto, físico o moral. Recorres la historia y concluyes que puedes perecer en cualquier momento, gracias al capricho de un loco o por la convergencia de fuerzas mayores. ¿Qué hacer? ¿Dónde refugiarte? ¿Dónde ponerte a salvo? Es la preocupación constante de las personas que temen por su vida y por la seguridad de los suyos. Sucedió trágicamente en Alemania y las naciones vecinas durante la tiranía nazi. Algunos, acosados por el terror, salieron antes de la catástrofe final; otros se refugiaron en cuevas, bosques y lugares secretos. Pero millones de ciudadanos perecieron en las trampas del régimen abominable. Decía mi compueblano Luis Muñoz Rivera: “Ante el peligro, los gusanos se arrastran y huyen; los hombres se yerguen y combaten”. Admiro la intrepidez o la sentencia del prócer, pero las cosas no son tan sencillas. ¿Quién responde por los niños, ancianos, enfermos, proscritos, impedidos, mujeres? Cuando estallan conflagraciones totales, cualquiera puede ser carne de cañón o víctima de las bombas. Y en fuego amigo, los soldados también abaten a sus mismos compañeros de batalla. La consigna parece ser: Sálvese el que pueda. La gente busca desesperadamente los escondrijos de la vida, respondiendo al instinto de conservar el pellejo y por los temores naturales frente a la locura de las armas.

Newsletter

Recibe una lectura serena de la semana

Noticias, editoriales y formación católica seleccionadas por la redacción, directo a tu correo.

Donativos

Apoya la misión de la prensa católica en Puerto Rico

Tu aportación sostiene cobertura responsable, formación editorial, presencia en las diócesis y herramientas digitales para servir mejor al país.